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santiago de chile 5: plaza mayor... |
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Hasta bien avanzado el siglo XIX, la Plaza de Armas de la ciudad de Santiago de Chile fue un espacio abierto y recoleto, desprovisto de la vegetación que hoy, después de más de un siglo, es posible encontrar en ella. Al fin y al cabo, era heredera de la espacialidad castellana que la había concebido, más con espesura militar que cívica. Cuando la sociedad se afrancesa, siguiendo los modelos impuestos en Europa algunas décadas antes, también se afrancesan sus gustos, sus lenguajes y, ¿por qué no?, sus arquitecturas y sus espacios urbanos. Hoy en día la plaza ha recuperado en parte un proporcionado espacio libre por su perímetro que la convierte en lo que es, una plaza que emplaza la lugaridad cívica de la ciudad. Otra parte y con el fin de calmar las inquietudes de la opinión pública, aún conserva el carácter de jardín urbano que tantas veces confunde la percepción de los ciudadanos con respecto a su espacialidad pública. |
Hoy día la Plaza de Armas es más propiamente una Plaza Mayor, la madre de las otras pequeñas y grandes plazas que enriquecen el escueto patrimonio urbano que registra la ciudad. Hoy nos sabe a un gran salón urbano, cuadrado de palomas y jubilados, explanada de charlatanes y pintores, boulevard de gamberros y señorítos que convergen con sus cuentos y tragedias cada día sobre esta interesante caja cívica. De Santiago, las pequeñas ciudades de provincia copiaron los paseos peatonales y los babélicos caracoles comerciales, los mall y los shopping. Esperemos que cada una de estas pequeñas ciudades ahora copie la urbanidad que hoy exhibe nuestra plaza mayor. Cuando ello suceda, el monumento ecuestre del fundador de la ciudad, Pedro de Valdivia, avanzará sobre el pavimento, cruzará la nave principal de la catedral y se postrará frente al altar mayor para musitar una breve oración por los ciudadanos. |
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